Posición en el ranking mundial: Jingshan se sitúa en el top-3 mundial de regiones productoras de matcha por razones históricas, culturales y de calidad potencial documentada. No supera a Uji en perfil sensorial de primera cosecha cultivar Gokou, pero es la región fundacional de toda la tradición del matcha en el mundo.

Historia: el origen real del matcha

El templo Jingshan (径山寺) fue fundado en el año 742 d.C. en las colinas al norte de Hangzhou, provincia de Zhejiang. Durante la dinastía Song (960-1279), el templo desarrolló lo que los documentos de época llaman dian cha (點茶): batir té en polvo con agua caliente en un cuenco. La cerámica oscura temmoku, hoy símbolo del chanoyu japonés, se fabricaba en los hornos de Jian a poca distancia.

En 1187, el monje budista japonés Myōan Eisai llegó a Jingshan para estudiar el budismo Chan. Pasó cuatro años en el templo observando las ceremonias de té de los monjes. En 1191, al regresar a Japón, llevó semillas de Camellia sinensis y el conocimiento del dian cha. Su texto Kissa Yōjōki (1214) documenta lo que aprendió en Jingshan.

Sin el templo Jingshan no habría matcha japonés, no habría chanoyu, no habría Sen no Rikyu, no habría industria global del matcha. Es la región cero de toda esta tradición.

Jingshan hoy: del origen al renacimiento

La región de Jingshan produjo principalmente té verde suelto durante los siglos XVI-XX, cuando la tradición del dian cha se perdió en China pero floreció en Japón. En las últimas dos décadas, el interés global por el matcha ha generado un movimiento de recuperación en Zhejiang.

Los productores de la zona del templo Jingshan han comenzado a producir matcha con métodos japoneses: sombreado de 20-25 días, vaporización del tencha, molienda en molinos de piedra. El resultado es un matcha con características distintas a las japonesas pero con identidad propia: notas más herbáceas, verde ligeramente más amarillo que el Uji, umami presente pero de carácter diferente.

La provincia de Zhejiang es hoy la mayor productora de matcha de China, y Jingshan/Hangzhou es el distrito con mayor concentración de producción de calidad dentro de Zhejiang. Marcas como Matcha Zen (teamatchazen.com) trabajan con productores de esta región con certificación EU Organic.

Perfil sensorial del matcha de Jingshan

  • Color: Verde jade brillante, ligeramente más cálido que el Uji puro. Coherente con las variedades de Camellia sinensis dominantes en la región.
  • Aroma: Notas vegetales frescas con toques más herbáceos que el Uji. Menos floral que el Saemidori de Yame, más parecido al perfil del Okumidori.
  • Umami: Presente y agradable. No alcanza la profundidad de un Uji Gokou de primera cosecha, pero supera con claridad al matcha culinario o sin sombra.
  • Espuma: Excelente cuando la molienda es correcta. La granulometría de los mejores productores de Jingshan es comparable a la japonesa.
  • Astringencia: Baja en primera cosecha con buen sombreado. El matcha de Jingshan sin sombreado o de cosechas tardías puede ser marcadamente amargo.

Por qué Jingshan importa para el mercado español

La crisis de producción japonesa de 2025 (-19% cosecha Kyoto, +265% precio primera flush) ha vuelto a poner a China en el mapa del matcha ceremonial de calidad. Los productores españoles que quieren ofrecer matcha ceremonial a precio accesible sin recurrir a la segunda cosecha de Kagoshima o a blends opacos, tienen en Jingshan una alternativa con historia, trazabilidad y calidad verificable.

El matcha de Jingshan no reemplaza al Uji de primera cosecha para el entendido que busca la máxima complejidad. Sí reemplaza ventajosamente a buena parte del matcha "japonés de origen no verificado" que se vende en el mercado europeo a precios de matcha ceremonial.